Un código QR por mesa: cómo armarlo en tu restaurante
Doce cartelitos iguales no le dicen a nadie de qué mesa viene el pedido. Cómo numerar los QR de tu salón, dónde ponerlos y qué te cuentan una vez impresos.
Cuando un local imprime el QR de la carta, lo habitual es imprimir el mismo código doce, veinte o cuarenta veces. Funciona: el comensal escanea y ve el menú. Pero todos esos cartelitos son idénticos, y esa igualdad tiene un costo que aparece recién en pleno servicio.
El problema de los QR idénticos
Con un único código, la carta no sabe desde dónde la abrieron. Si el comensal manda un pedido por mensaje, llega sin mesa y alguien tiene que salir a preguntar. Y cuando querés saber si el QR de la vidriera trae gente, o si el de las mesas de la vereda se usa, no hay forma de separar un número del otro.
Qué cambia con un código por mesa
- Cada mesa tiene su propio enlace. El QR de la mesa 7 abre la misma carta que el resto, pero la carta sabe que viene de la 7.
- El pedido llega con la ubicación. Si tomás pedidos por WhatsApp, el mensaje trae el número de mesa escrito, sin que el comensal tenga que acordarse.
- Podés medir por lugar. Las aperturas desde las mesas, desde la vidriera o desde Instagram se cuentan por separado.
Mesas y lugares
No todo código es una mesa. Conviene pensar en dos tipos:
- Mesas numeradas. Una por mesa del salón, de la vereda o del patio, con el mismo número que usa tu equipo para llevar los platos.
- Lugares con nombre. La vidriera, la barra, el mostrador, el enlace de tu Instagram o el folleto del delivery. No llevan número, pero también querés saber cuánto se usan.
Cómo imprimirlos sin confundirlos
- El número dentro del código. Un cartelito que dice 7 pero lleva el QR de la 12 es un error que alguien va a cometer al acomodar el salón. Si el número está impreso en el centro del propio QR, no hay forma de mezclarlos.
- Un archivo por código, con nombre claro. Mesa 1, mesa 2, vidriera. La imprenta no tiene que adivinar cuál es cuál.
- Tamaño, contraste y terminación mate. Las reglas de siempre, que repasamos en cómo crear el código QR de tu menú.
Cuando cambian las mesas
Sumaste mesas para la temporada o sacaste dos para agrandar la barra. Agregar mesas nuevas no debería obligarte a reimprimir las viejas: las nuevas se numeran a continuación y las que ya están impresas siguen funcionando.
Cómo se hace en MenuDig
En MenuDig creás las mesas en lote desde el panel: indicás cuántas querés agregar y se numeran a continuación de la última. Los lugares con nombre, como la vidriera o Instagram, se suman aparte. Cada código lleva su número o su nombre en el centro, y los bajás todos juntos en un ZIP, con una carpeta y una imagen por código. Si un día borrás un código, el QR impreso sigue abriendo la carta, solo deja de contarse por separado.
Conclusión
Imprimir un QR por mesa cuesta lo mismo que imprimir el mismo QR veinte veces, y a cambio sabés de dónde viene cada pedido y qué código se usa de verdad. Si querés armar los códigos de tu salón, en MenuDig tenés 14 días gratis, sin tarjeta.